Estudios avalan el uso de la ozonoterapia para mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos

Desde hace décadas existen numerosos estudios que avalan el uso de la ozonoterapia médica para tratar diversas patologías, entre ellas el cáncer y los efectos de la radioterapia y/o quimioterapia a los que deben someterse los pacientes.
Muchas de estas investigaciones se centran en cómo el ozono actúa en las células tumorales, ayudando a combatir los efectos de la radioterapia y la quimioterapia.
Los resultados empiezan a ser evidentes, especialmente cuando hablamos del potencial de la ozonoterapia y su uso local en tratamientos enfocados al retraso en la cicatrización tras la resección tumoral, para evitar atrasos en el inicio de la radioterapia y la quimioterapia.

Cómo la ozonoterapia puede ayudar a los tratamientos contra el cáncer y los efectos de la quimioterapia

En este escenario surgen, por ejemplo, los estudios llevados a cabo por Unidad de Investigación del Hospital Dr. Negrín de Gran Canaria dirigidos por el investigador Bernardino Clavo, cuyos resultados animan a seguir avanzando en la relación del ozono y las terapias a las que deben someterse los pacientes diagnosticados con cáncer.

Si bien es verdad que la aplicación del ozono no compromete los tratamientos habituales, en Clinalgia no nos cansamos de decirlo, estos estudios marcan la hoja de ruta del uso del ozono y cómo su aplicación puede ayudar a mejorar la calidad de vida de estos pacientes, combatiendo efectos adversos como el dolor post-quimioterapia.

Ozono para tratar la neuropatía periférica inducida por quimioterapia

La neuropatía periférica inducida por quimioterapia (NPIQ) es una complicación común en pacientes que reciben tratamiento contra el cáncer, afectando a alrededor de un tercio de ellos. Esta condición no sólo disminuye de forma importante la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también puede llevar a una reducción o incluso suspensión del tratamiento con quimioterapia, lo que compromete su eficacia.

Los posibles mecanismos fisiopatológicos implicados en la patogénesis de la NPIQ incluyen el estrés oxidativo crónico y el consiguiente aumento de radicales libres y citoquinas proinflamatorias. Las investigaciones de Clavo y su equipo apuntan a que la ozonoterapia puede inducir una respuesta adaptativa antioxidante y antiinflamatoria, que podría ser potencialmente útil en el tratamiento de la NPIQ.

Ozono como terapia complementaria para pacientes oncológicos con síntomas crónicos

Para los pacientes oncológicos que sufren dolor como consecuencia de la NPIQ, las opciones de prevención y tratamiento son limitadas en términos de cantidad y efectividad. Sin embargo, según los ensayos realizados por estos investigadores hay indicios de que el ozono (O3), un compuesto derivado del oxígeno (O2), podría ser una terapia complementaria muy útil en estos casos.

Dada la relevancia de la NPIQ en la gestión del cáncer y la necesidad de explorar nuevas opciones terapéuticas, se ha planteado la posibilidad de utilizar el ozono como una herramienta para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.

Si bien se requiere una mayor investigación y evidencia científica para respaldar esta propuesta, la exploración de enfoques innovadores como el ozono es un paso prometedor en la lucha contra la NPIQ y sus impactos en la salud de los pacientes oncológicos.

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